
¿Qué es un seguro de vida?
Seguro de vida: hablemos de una compra nada agradable. ¿Para qué imaginarse lo peor que te puede pasar, no?
Estos sentimientos, aunque comprensibles, también requieren que pienses las cosas de otra manera. Imagina esto: tu pareja no tiene problemas para pagar la hipoteca después de tu muerte prematura. Tu hijo puede ir a la universidad sin deudas a pesar de que tú falleciste 10 años antes de que empezara sus estudios.
El seguro de vida protege a tus seres queridos de cargar con una catástrofe financiera, y la verdad es que es una de las cosas más generosas que puedes hacer por tu familia. Veamos qué es un seguro de vida y cómo obtener uno.
¿Qué es un seguro de vida?
El seguro de vida es un contrato entre una aseguradora y un asegurado. Garantiza que la aseguradora le pagará una suma de dinero a tus beneficiarios designados cuando mueras. A cambio, debes pagar primas a la compañía de seguros durante tu vida.
Tipos de seguro de vida
Puedes encontrar dos tipos principales de seguro de vida: seguro de vida a término (también conocido como seguro temporal) y seguro de vida permanente (también conocido como seguro de vida entera). Veamos rápidamente cada tipo.
Seguro de vida a término
El seguro de vida a término ofrece cobertura por un periodo de tiempo específico. Los plazos comunes incluyen términos de 10, 15 y 20 años. Incluso puedes encontrar aseguradoras que ofrecen plazos más largos, como de 30 o 35 años. Si mueres mientras la póliza está vigente, tu beneficiario (o beneficiarios) recibe un beneficio por fallecimiento.
¿Qué pasa cuando sobrevives a tu póliza? En otras palabras, digamos que sacas una póliza a término de 15 años y vives más allá de esos 15 años desde que compraste la póliza. Desafortunadamente, tus beneficiarios no reciben ningún beneficio. Puedes preguntar a tu aseguradora si puedes extender tu póliza después de que termine el periodo de 15 años o convertirla a una póliza de largo plazo.
Seguro de vida permanente
El seguro de vida permanente ofrece cobertura de por vida mientras sigas pagando la prima. Tu prima costará más para un seguro de vida permanente comparado con uno a término. La diferencia principal entre el seguro a término y el permanente es la posibilidad de acumular valor en efectivo con una póliza de vida permanente. Este valor en efectivo genera intereses y puedes pedir prestado contra tu póliza de vida permanente mientras estés vivo. Puedes usar este dinero para lo que quieras, como el enganche de una casa o la colegiatura. (Eso sí, tienes que pagar el préstamo más los intereses.)