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¿Qué pasa con un plan 529 si tu hijo no va a la universidad?

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Después de escuchar todos los beneficios de ahorrar para la universidad, la pregunta más común que escuchamos de los papás es:

"¿Pero qué pasa con mi plan 529 si mi hijo no va a la universidad?"

¡Buena pregunta!

Los papás muchas veces piensan por error que su dinero simplemente "desaparecerá" o que será difícil de recuperar si su hijo decide convertirse en bailarín, deportista o influencer de Instagram en lugar de ir a la universidad.

Queremos aclarar esto: ¡eso no es cierto! Tu dinero no va a desaparecer. Tu dinero siempre es tuyo y siempre está disponible.

Supongamos que tu hijo decide que quiere ser el próximo Kylie Jenner y hacerse famoso en Instagram en lugar de ir a UCLA a estudiar ingeniería química.

¿Cuáles son tus opciones?

Opción 1: Puedes cambiar el beneficiario en cualquier momento.

¡Así es! Dile adiós a tu hijo modelo de Instagram y asigna fácilmente el dinero a tu siguiente hijo. Si tu hijo decide no continuar con la educación superior, simplemente puedes cambiar el beneficiario (sin pagar penalizaciones fiscales) a otro hijo, nieto o incluso a ti mismo.

La única circunstancia donde se cobrarían impuestos federales es si un abuelo fuera el dueño de la cuenta del plan 529. Esto es porque habría un impuesto conocido como el impuesto "generación saltada", que se cobra después del fallecimiento como parte de los impuestos sobre el patrimonio. Sin embargo, esto casi siempre es un caso excepcional porque solo aplica a quienes tienen patrimonios mayores a $5 millones.

Opción 2: Puedes esperar a que tu hijo cambie de opinión

¡Espéralo! Si el papel estelar en la nueva película de Rápido y Furioso no le ha salido todavía, puede que empiece a considerar la universidad. Puedes mantener el dinero en la cuenta 529 en caso de que tu hijo decida estudiar una carrera o un posgrado en el futuro. No hay obligación de retirar los fondos a los 18 años; el dinero puede quedarse en el plan indefinidamente mientras haya un beneficiario vivo.

Opción 3: Puedes gastar tus "ahorros para la universidad" no solo en colegiatura sino en muchas otras cosas.

Los fondos del plan de ahorro para la universidad pueden usarse en una variedad de gastos educativos, incluyendo libros, equipo, alojamiento y comida, e incluso escuelas de kínder a preparatoria. Con base en la nueva ley que se aprobó, ahora puedes retirar hasta $10,000 al año para usar en escuelas primarias y secundarias, hasta que el niño comience la universidad.

Opción 4: ¡Puedes sacar el dinero!

Así es. Si tu hijo decide no ir a la universidad, no tienes otro hijo y no quieres esperar a ver si cambia de opinión, el dinero es tuyo, así de simple.

Puedes retirar el dinero, y de forma similar a las cuentas de retiro donde renuncias a los beneficios fiscales, solo las ganancias adicionales estarán sujetas a una penalización del 10%. Esto no afecta el monto de tus contribuciones originales. La penalización fiscal existe para disuadir a la gente de intentar usar el plan 529 para evitar impuestos en lugar de su propósito original: la educación.

Ejemplo: A lo largo de los años has depositado $10,000 y ganaste $2,000. Incluso con la penalización del 10%, todavía sales ganando $800 comparado con dejar el dinero en tu cuenta de cheques.

Habiendo cubierto las posibilidades de lo que pasa si abres un 529 y tu hijo no va a la universidad, una mejor pregunta podría ser:

"¿Qué pasa si NO abro un plan de ahorro para la universidad?"

Vale la pena mencionar que el simple hecho de ahorrar aumenta las probabilidades de que tu hijo vaya a la universidad hasta siete veces. Si realmente quieres que tu hijo vaya a la universidad, eso debería ser razón suficiente para empezar a ahorrar.

Pero hablemos del contexto general por un momento. En 18 años, la colegiatura en cada universidad se va a duplicar. Una educación de cuatro años en una universidad privada de primer nivel, como Yale, se proyecta que costará $490,000 en 2036, comparado con $291,000 actualmente.

Si no empiezas a prepararte temprano para el futuro de tu hijo, puedes enfrentar una realidad bastante difícil. Podrías verte obligado a pedir préstamos estudiantiles caros (con un interés anual del 8%, ¡auch!) o tarjetas de crédito, pedir prestado contra tu casa, retrasar tu retiro o, peor aún, decirle a tu hijo que no puede ir a la universidad porque no puedes pagarla.

Esto no es para asustarte, sino la cruda realidad de no prepararte. No queremos que estés en esa situación dentro de 10, 15 o incluso 18 años. Si empiezas ahora, cosecharás los frutos después y tendrás tranquilidad sobre el futuro de tu hijo.

Conclusión

Ahora ya tienes estos tres datos clave:

  1. Tu dinero ahorrado para la universidad es tuyo bajo cualquier circunstancia.
  2. El costo de la universidad se está disparando.
  3. Un buen plan de ahorro que empiece ahora tiene la capacidad de cubrir esos aumentos de precio incluso con una contribución mensual modesta.

Está claro que nunca ha habido un mejor momento para empezar a usar una app como UNest para prepararte y ponerte en camino. UNest puede ayudarte a inscribirte en el mejor 529 para ti en menos de diez minutos cuando la descargues AQUÍ.