
6 tips: el bienestar financiero como la mejor forma de autocuidado este Día de San Valentín
Seguramente ya has escuchado lo importante que es el autocuidado. Pero, ¿cómo te cuidas a ti mismo? ¿Nadas? ¿Respiras profundo? ¿Practicas yoga? Sea cual sea tu método, el autocuidado puede mejorar tu salud física, mental y emocional.
Sin embargo, el autocuidado va más allá de hacer una pausa para estirarte en el trabajo o tomarte 10 minutos en tu hora de comida para meditar. ¿Has pensado en cómo el bienestar financiero también puede ayudarte con el autocuidado?
El bienestar financiero puede aumentar tu tranquilidad, darte una mentalidad más positiva y permitirte mejorar tu perspectiva económica. ¿Quién no quiere deshacerse de cantidades poco saludables de estrés?
Vamos a repasar cómo puedes añadir autocuidado a tu vida financiera. Esto puede incluir armar un plan de gastos y presupuesto, pagar deudas, tener un buen seguro, ahorrar e invertir, planear tu retiro y revisar tu crédito. Hacer todo esto puede ponerte en una mejor posición para darte un poco de amor a ti mismo (y de paso, a tu familia) a partir del 14 de febrero.
Cómo incorporar el autocuidado en tus finanzas
El autocuidado financiero tal vez no se te ocurra de manera natural para tu lista de pendientes. De hecho, puede que necesites algunas ideas para empezar. Vamos a repasar algunas formas de aplicar el autocuidado en tus finanzas.
Tip 1: Arma un plan de gastos y presupuesto.
¿Cómo gastas tu dinero? No eres el único si constantemente te preguntas: "¿Cómo se me va el dinero tan rápido?" Pero no es buena señal si no sabes cómo sale tu dinero y a dónde va.
Es hora de armar un plan de gastos y presupuesto. Usa una app gratuita como Mint o una de paga como PocketGuard para saber exactamente a dónde va tu dinero y en qué categorías gastas más.
Puedes empezar a armar un presupuesto después de saber cuánto te entra y cuánto deberías gastar (y cuánto no deberías gastar en ciertas categorías).
Tip 2: Paga tus deudas.
Sí, claro. Más fácil decirlo que hacerlo, ¿verdad? Eliminar deudas no es tan sencillo como parece. Es buena idea considerar métodos para acabar con ellas, incluyendo el método bola de nieve o el método avalancha. Cada método toma en cuenta toda tu deuda y te ayuda a determinar cómo trabajar para eliminarla. Por ejemplo, si tienes deudas con intereses altos, quizá quieras pagar esas primero. Por otro lado, tal vez prefieras atacar las deudas más pequeñas primero para quitarte la barrera psicológica. Así funciona:
- Método bola de nieve: El método bola de nieve significa que pagas primero la deuda más pequeña. Digamos que debes $7,000 de tu auto y $12,000 de un préstamo personal. Harías los pagos mínimos del préstamo personal pero pagarías extra en los $7,000 del auto porque es la cantidad menor. Enfocarte en lo que menos debes primero te da una victoria rápida y un impulso psicológico.
- Método avalancha: El método avalancha significa que pagas primero el préstamo con la tasa de interés más alta. Digamos que tu préstamo del auto de $7,000 tiene un interés de 4% pero tu préstamo personal tiene un interés de 9%. Pagas primero el que tiene el interés más alto, el préstamo personal.
Tip 3: Asegúrate de tener un buen seguro.
Esto no parece estar directamente relacionado con presupuestos, gastos o deudas, pero tiene todo que ver con tu situación financiera en caso de emergencia. Si se incendiara tu casa, ¿tendrías suficiente seguro para cubrir una reconstrucción completa? Si tu pareja falleciera, ¿tendrías la cantidad correcta de seguro de vida para cubrir las necesidades diarias y la universidad de tus hijos?
La mejor forma de asegurarte de que tienes suficiente cobertura es llamar a tu compañía de seguros y pedir orientación. Un agente puede ayudarte a determinar la cantidad apropiada de seguro para tu situación. Te da una enorme tranquilidad saber que tienes la cobertura correcta para cualquier escenario. ¿Qué tal eso como autocuidado?
Tip 4: Empieza a ahorrar e invertir.
¿Ya estás ahorrando e invirtiendo? Si es así, ¡bien por ti! Si no, nunca es tarde para empezar. Cualquier persona, sin importar su nivel de ingresos, puede invertir, y lo más importante que puedes hacer es escribir tus metas. Define tus objetivos a corto, mediano y largo plazo y parte de ahí. Por ejemplo, algunas metas a corto plazo podrían verse así:
- Ahorrar para comprar un juego de recámara
- Armar un fondo de emergencia
- Ahorrar para una boda o unas vacaciones
Algunas metas a mediano plazo:
- Ahorrar para el enganche de una casa
- Pagar préstamos estudiantiles
- Iniciar un negocio
Algunas metas a largo plazo:
- Ahorrar para el retiro
- Liquidar tu hipoteca
- Organizar planes de fin de vida
No tienes que tener todos estos puntos (ni ninguno de ellos) en tu lista, y puede que tengas otras cosas que no están aquí. El punto es que tus inversiones deben reflejar lo que está pasando en tu vida. Cualquier inversión debe tener la mezcla correcta de acciones, bonos y otros tipos de fondos para ajustarse a tus metas.
¿No sabes cómo empezar a invertir? Revisa asesores automatizados como Robinhood o consigue un asesor financiero que te ayude a encontrar el camino correcto para cumplir tus objetivos.
Tip 5: Planea tu retiro.
Como mencionamos en el tip anterior, planear el retiro debe estar en tus planes de ahorro a largo plazo. Te estás buscando problemas si dependes del Seguro Social para tu retiro. Desafortunadamente, el Seguro Social no va a cubrir todas tus necesidades en la jubilación. Los políticos llevan tiempo hablando de que el Seguro Social va por mal camino, es decir, algún día puede que no alcance para todos. Si quieres tener dinero cuando te retires (especialmente si quieres tener mucho dinero), no esperes a que el gobierno te rescate. Necesitas hacer de tu retiro una prioridad.
Contribuye lo más que puedas a una cuenta de retiro antes de impuestos, Roth 401(k), SEP IRA, IRA tradicional u otro tipo de cuenta de retiro. Te lo debes a ti mismo para asegurar tu futuro.
¿No sabes cómo planear una meta tan grande (e intimidante)? (Es comprensible. Al fin y al cabo, se trata de armar el plan de tu vida.) Reúnete con el representante del 401(k) de tu empresa o, si trabajas por tu cuenta, habla con un asesor financiero de tu zona. Asegúrate de que sea un fiduciario, lo que significa que hace todo pensando en tu mejor interés.
Tip 6: Revisa tu crédito.
Los puntajes de crédito van de 300 a 850 y reflejan tu solvencia, o qué tan bien manejas la deuda. Muchos factores componen tu puntaje de crédito, incluyendo qué tan bien haces tus pagos. Entre más alto sea tu puntaje, más probable es que los prestamistas te aprueben. Aquí tienes algunos rangos de puntaje:
- Regular: De 580 a 669
- Bueno: De 670 a 739
- Muy bueno: De 740 a 799
- Excelente: 800 y más
Puedes revisar tu crédito a través de un reporte de crédito, que contiene información de las agencias de crédito: Equifax, TransUnion y Experian. Cada mes, estas empresas recopilan información de tus acreedores, que pueden incluir prestamistas hipotecarios, arrendadores, compañías de tarjetas de crédito, etc.
Es importante recordar que los prestamistas no solo consideran tu puntaje de crédito cuando deciden si te aprueban un préstamo. También consideran tu ingreso mensual, efectivo e inversiones al momento de tu solicitud.
La razón principal para revisar tu crédito gratis en un sitio como annualcreditreport.com: los errores en los reportes de crédito suceden más seguido de lo que crees. Los errores en los reportes de crédito, según un estudio de la Comisión Federal de Comercio, pueden incluir:
- Errores en información personal (nombres, teléfonos y direcciones equivocados)
- Estatus de cuentas reportados incorrectamente
- Deudas listadas más de una vez
- Errores de saldo (incluyendo saldos incorrectos)
Practica el bienestar financiero y el autocuidado este Día de San Valentín
Por supuesto, date el gusto con los chocolates y las rosas este San Valentín, pero no olvides poner el autocuidado financiero en tu lista de prioridades. Tómate un minuto para pensar en cuánto peso te quitarás de encima al practicar el bienestar financiero. ¿Cuánto estrés te vas a quitar?
Si tienes pareja y combinan sus finanzas, ¿por qué no considerar una "cita financiera" una vez al mes? Tú y tu pareja pueden dedicar tiempo a cuidarse a sí mismos y a sus finanzas de forma regular. (No tiene que ser en San Valentín, ¡pero qué buena idea de regalo para el resto del año!)
¿Listo para aprender más sobre inversión familiar y otros temas financieros? Visita el blog de UNest para más información.